Puerto Maldonado recibe al Papa Francisco

Puerto Maldonado recibe al Papa Francisco

Puerto Maldonado fue la primera ciudad, fuera de Lima, a la que el Papa Francisco arribó para asistir al gran encuentro con más de dos mil representantes de los pueblos amazónicos peruanos procedentes de 34 comunidades nativas de diversas regiones como Madre de Dios, Loreto, Ucayali, San Martín, Amazonas, Cusco y Puno, y en la que también estuvieron presentes líderes indígenas de Río Branco, Brasil; y Cobija, Bolivia.

El Coliseo Regional de Madre de Dios fue el escenario elegido para el diálogo entre los pueblos originarios de la selva peruana y el máximo líder de la Iglesia Católica, quien inició su discurso destacando la presentación de la danza asháninka El Pampatiniro, interpretada por 19 jóvenes.

“Los nativos de la Amazonía somos los supervivientes de muchas crueldades e injusticias. Cortadores de árboles, buscadores de oro, compañías petroleras”, afirmó la representante indígena Yesica Patiachi al empezar la reunión con el sumo pontífice. “Queremos escuelas, pero no queremos que la escuela borre nuestras tradiciones, nuestras lenguas. No queremos olvidar nuestra sabiduría ancestral”, agregó.

A Yesica le siguió Luis Miguel: “Los pueblos indígenas queremos decirle a toda la humanidad que estamos preocupados porque la tierra se está malogrando, los árboles están desapareciendo y el agua dulce se está agotando como consecuencia del cambio climático”, indicó.

El Papa Francisco hizo eco de la preocupación de los representantes amazónicos y sostuvo, en su discurso, que probablemente los pueblos amazónicos nunca hayan estado tan amenazados como lo están ahora. Por ello, consideró imprescindible realizar esfuerzos para generar espacios institucionales de respeto, reconocimiento y diálogo con los pueblos nativos, asumiendo y rescatando su cultura, su lengua, sus tradiciones, sus derechos y su espiritualidad.

El líder católico hizo especial hincapié en la situación de los Pueblos Indígenas en Situación de Aislamiento y en Situación de Contacto Inicial (PIACI). “Sigan defendiendo a los pueblos en aislamiento, son los más vulnerables. Su presencia nos recuerda que no podemos seguir disponiendo de los bienes al ritmo de la avidez del consumo. Es necesario que existan límites que nos ayuden a preservarlos de todo intento de destrucción masiva de su hábitat”, refirió.

Mirando a los miles de representantes de pueblos amazónicos, les dijo: “Si para algunos ustedes son un estorbo o un obstáculo, con sus vidas ustedes son un grito a la conciencia de un estilo de vida que no logra dimensionar los costes de la misma, son memoria viva de la misión que dios nos ha encomendado a todos: cuidar la casa común”.

El sumo pontífice finalizó su discurso manifestando que confía en la capacidad de resilencia de los pueblos y en su capacidad de reacción ante los difíciles momentos que les toca vivir. “Así lo han demostrado en los diferentes embates de la historia, con sus aportes, con su visión diferenciada de las relaciones humanas, con el medio ambiente y con su fe”, refirió.

Antes de retirarse, saludó a cada uno de los pueblos originarios que se dieron cita en el lugar: harakbut, ese ja, matsigenka, yines, shipibo – konibo, ashaninka, yanesha, kakinte, nahua, yaminahua, madija, kukama kukamiria, kandozi, kiwchua, shawi, murui-muinanɨ, achuar, bora, awajún, wampis, entre otras.

Para el viceministro de Interculturalidad del Ministerio de Cultura, Alfredo Luna, el mensaje del Papa ha sido muy importante para que nuestro país y el mundo entero reconozcan el aporte de los pueblos indígenas, su cosmovisión y su sabiduría en la conservación de la naturaleza y en el desarrollo del país.

El presidente de la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes, Julio Cusiriche, consideró que la presencia del papa en la región “nos ayuda a visibilizar la problemática de los pueblos indígenas y a reconocer nuestro gran aporte a la conservación de la Amazonía”.

Cabe mencionar que la convocatoria a las organizaciones y a las comunidades indígenas participantes fue realizada desde el Vicariato de Puerto Maldonado, en coordinación con todas las vicarías de la selva peruana y el Ministerio de Cultura.