Protección de datos son la prioridad de las empresas

Protección de datos son la prioridad de las empresas

Perder o que nuestros datos confidenciales sean expuestos sin nuestro consentimiento es lo peor que puede ocurrir a partir de un incidente de ciberseguridad, según lo revelado en el informe de Kaspersky Lab, “Percepción empresarial en la seguridad de TI: frente a un peligro inevitable”, basado en la encuesta 2016 Corporate IT Security Risks1 (Riesgos de seguridad informática corporativa en 2016). Sin embargo, sólo un poco más de la mitad (52%) de las empresas están de acuerdo en que tienen que estar mejor preparadas para un peligro inevitable en su seguridad.

A pesar de la evidente amenaza que representan los ciberataques, la encuesta reveló puntos de vista variados en cuanto al estado de protección y formas de mitigación estratégica, exponiendo las principales debilidades y vulnerabilidades respecto a las amenazas existentes y emergentes. En la actualidad, todas las empresas enfrentan ciberataques de una u otra forma y en los últimos 12 meses, 43% de las empresas experimentó pérdidas de datos como resultado de un fallo de seguridad. Entre las grandes empresas, una de cada cinco (20%) informó de cuatro o más fallos en la protección de datos durante el mismo período.

La encuesta mundial de 2016 realizada por Kaspersky Lab se centró en comparar la percepción existente en cuanto a las amenazas de seguridad contra los incidentes de seguridad cibernética que se han experimentado en la realidad, para destacar puntos potenciales de vulnerabilidad, más allá de las sospechas usuales de malware y spam. Las principales amenazas emergentes estuvieron bien representadas entre las empresas: 32% de las empresas sufrió un ataque dirigido y 20% experimentó un incidente relacionado con ransomware. Otra amenaza seria expuesta por la encuesta es el descuido de los empleados: esta causa contribuyó a un incidente de seguridad en casi la mitad (43%) de las empresas.

Sin embargo, cuando se les preguntó dónde se sienten particularmente vulnerables, surgió un conjunto diferente de desafíos. Las tres amenazas más difíciles de manejar incluyen: el intercambio inapropiado de datos a través de dispositivos móviles (54%), la pérdida física de hardware que expone información confidencial (53%), y el uso inadecuado de los recursos de TI por los empleados (50%). A esto siguen otros desafíos emergentes como la seguridad de los servicios en la nube de terceros, las amenazas relacionadas con IoT y los problemas de seguridad referentes a la externalización de la infraestructura de TI. La diferencia entre la percepción y la realidad indica la necesidad de estrategias de seguridad que van más allá de la simple prevención y, en un contexto más amplio, de la tecnología.

Pin It on Pinterest

Share This