Perú pierde S/ 2,900 millones al año por enfermedades cardíacas

Perú pierde S/ 2,900 millones al año por enfermedades cardíacas

Las cuatro enfermedades cardíacas más frecuentes en el Perú, Infarto de Miocardio (MI), Insuficiencia Cardíaca (HF), Hipertensión (HTN) y Fibrilación Auricular (AF), le costaron S/.2.900 millones a la economía peruana. Esto se debe a los gastos dedicados a la atención de 3,2 millones de personas que padecen estas patologías, la morbilidad, la mortalidad prematura, los costos para el cuidador y la pérdida de productividad, ausentismo, menor participación de la fuerza de trabajo y costos de atención informal.

A esta cifra llegó el primer estudio sobre el tema realizado en el Perú y América Latina, a cargo de Deloitte Access Economics Australia, de otras firmas miembros de Deloitte en Latinoamérica, de especialistas clínicos de la región y líderes de opinión de importancia clave, en colaboración con la empresa farmacéutica Novartis. El estudio analizó la prevalencia de las enfermedades cardio-metabólicas en México, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela, Panamá y El Salvador.

Las enfermedades cardíacas imponen limitaciones físicas, sociales, financieras y de calidad de vida en los afectados. Estas enfermedades resultan en una carga económica y un impacto en la sociedad debido a los gastos del tratamiento de atención a la salud, las pérdidas de productividad por impactos en el empleo, los costos de proporcionar atención formal e informal.

De acuerdo con cifras brindadas por El Ministerio de Salud de Perú en 2014 más del 28% de peruanos sufre una enfermedad cardíaca. En lo que respecta a los costos, se calcula el costo total para el país de estas enfermedades equivalió una pérdida de 0,2 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB), y ascendió al 2,2% de los costos del sector de la salud.

Además, en Perú 396.650 personas sufren de Insuficiencia Cardíaca, equivalente al 2% de la población adulta y mayor de 62 años. De las cuatro enfermedades, el Infarto de Miocardio (MI) representa el mayor costo financiero con S/.1.300 millones; seguido de la Insuficiencia Cardíaca con 970 millones de Soles; la Hipertensión 453 millones de Soles y finalmente, la Fibrilación con 169 millones de soles.

Los costos en Latinoamérica

Los investigadores calcularon conservadoramente el costo en la región de estas afecciones (ataques del corazón, insuficiencia cardíaca, fibrilación e hipertensión) en más de US$30.9 mil millones en el 2015. Para poner esta cifra en perspectiva, se debe considerar que el costo de la organización de los Juegos Olímpicos de Río del 2016 fue de US$13.200 millones aproximadamente. Es decir, las enfermedades cardíacas costaron para los 9 países analizados más del doble que estos juegos.

Todos los años, cerca de 89,6 millones de personas en Latinoamérica (27,7% de la población adulta de la región) son diagnosticadas con cardiopatías. En Latinoamérica la prevalencia de factores de riesgo como la hipertensión es muy alta, y hay menos recursos para combatir las enfermedades, lo que agrava la carga en la vida de los pacientes y los presupuestos nacionales para los cuidados de salud.

Entre los factores de riesgo más comunes de las enfermedades cardiovasculares se encuentran el historial familiar, el origen étnico y la edad, que no se pueden cambiar. Pero otros factores de riesgo son la exposición al tabaco, la alta presión sanguínea o hipertensión, el colesterol alto, el sobrepeso o la obesidad, la falta de actividad física, la diabetes, dietas no saludables y el consumo dañino de alcohol. Estos factores sí se pueden corregir y tratar.

Lynne Pezzullo, investigadora principal de Deloitte Access Economics Australia, expresó: “El impacto lo sienten las personas que sufren la enfermedad, así como los gobiernos, los negocios, las familias y los amigos, en los tratamientos de cuidados de salud, pérdida de productividad, la carga de los cuidadores informales y otros costos. La investigación muestra que la telemedicina y las intervenciones de apoyo estructuradas por teléfono, están en el grupo de opciones para la prevención y el tratamiento a bajo costo de estas enfermedades”.

Los costos de la atención de estas enfermedades cardíacas fueron asumidos por los gobiernos, las aseguradoras privadas y los individuos, mientras que las pérdidas de productividad fueron asumidas por los individuos, los gobiernos en forma de menores ingresos fiscales y la familia o amigos que, en muchos casos, redujeron su trabajo para proporcionar cuidados a los enfermos.

Con el fin de disminuir estos altos costos económicos y mejorar el bienestar de los pacientes y sus familias, algunas acciones a fortalecer según los investigadores son: aumentar la prevención, una mayor aplicación de la telemedicina y un mejor soporte en la atención de los pacientes.

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