El Caribe prueba su sistema de alerta contra tsunamis

El Caribe prueba su sistema de alerta contra tsunamis

Los países ribereños del Caribe organizan el 21 de marzo un test para evaluar y actualizar sus planes de respuesta en caso de tsunamis. Se trata de una prueba sobre el funcionamiento del Sistema de Alerta rápida contra tsunamis y otros riesgos costeros en el Caribe y sus regiones adyacentes, creado en 2005 bajo los auspicios de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO (COI).

El ejercicio se basa en tres supuestos diferentes: un tsunami provocado por un terremoto de gran magnitud en aguas de Costa rica, otro frente a las costas de Cuba y un tercero al noreste de las Antillas. El Centro de Alerta contra tsunamis del Pacífico emitirá mensajes de alerta ficticios y los enviará a los 48 países y territorios participantes.

El test, bautizado Caribe Wave 17, se propone probar la eficacia de los dispositivos de alerta entre los actores encargados de la gestión de situaciones de emergencia en la región (oficiales nacionales de enlace, agencias de previsión meteorológica, guardacostas, servicios de socorro y urgencia, etc.). Los países que así lo deseen podrán ampliar el ejercicio a nivel local.

En los últimos cinco siglos, en el Caribe se han registrado 75 tsunamis, es decir, cerca del 10% del total mundial de tsunamis oceánicos ocurridos en ese periodo. Generados por temblores de tierra, deslizamientos de terreno o de origen volcánico, han causado más de 3.500 muertos en la región desde mediados del siglo XIX, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA). Además, en los últimos decenios se ha registrado una explosión demográfica y un aumento del flujo de turistas en muchas zonas del litoral caribeño, lo que aumenta la vulnerabilidad de la región.

El grupo intergubernamental de coordinación del Sistema de Alerta de Tsunamis y Otros Peligros Costeros para el Caribe y las Regiones Adyacentes se creó en 2005 tomando como modelo otros grupos que existen para el Océano Índico, el mar Mediterráneo y el Nordeste del Atlántico. Estos grupos ayudan a organizar sistemas de alerta contra los tsunamis.