Cuidado con los Cálculos Renales

Cuidado con los Cálculos Renales

Un cálculo renal es una concreción sólida que se forma en el riñón a partir de partículas que se encuentran en la orina. Pueden ser pequeños como un grano de arena o tan grandes como una pelota de golf, lisos o irregulares y generalmente son amarillos o marrones. Algunos pueden ser eliminados con la orina sin causar demasiado dolor, otros más grandes pueden quedar atascados en el cuerpo y, hay otros, más problemáticos que pueden bloquea el flujo de orina y causar mucho dolor al paciente.

Como señala el doctor Jaime Cano, urólogo de la clínica Bellavista Auna, los cálculos renales pueden ser el resultado de la alimentación, de la herencia, u otras razones. Una persona con antecedentes familiares de cálculos puede tener más probabilidades de desarrollarlos. Las infecciones del tracto urinario y algunos trastornos renales tales como las enfermedades renales quísticas también pueden estar relacionados con la aparición de cálculos renales.

Pero como identificar si usted tiene un cálculo renal, es importante estar alerta a los siguientes síntomas: fuerte dolor permanente en su espalda o costado, sangre en su orina, fiebre y escalofríos, vómitos, orina con mal olor o aspecto turbio, quemazón al orinar y presencia de dolor. Frente a estos síntomas lo más recomendable es visitar a su médico para que le haga las evaluaciones correspondientes.

Según el especialista de la clínica Bellavista Auna, Dr. Jaime Cano, a veces aparecen cálculos silenciosos, aquellos que no causan síntomas, y que son detectados en las placas de rayos X tomadas durante un control de rutina. Estos cálculos probablemente pasarían desapercibidos o permanecerían en los riñones por años. En general, los cálculos son detectados mediante rayos X u otro tipo de imagen tomada en una persona que se queja de sangre en la orina o dolor repentino. Estas imágenes ofrecen al médico información valiosa sobre la localización y tamaño de los cálculos, y con ello, el especialista podrá determinar cuál será el mejor tratamiento para el paciente, lo que puede incluir una cirugía de extracción de estas dolorosas piedritas.

Es importante señalar que si una persona tuvo más de un cálculo renal, es posible que desarrolle otro, por lo tanto la prevención es muy importante. Para prevenir la formación de cálculos, su médico debe descubrir primero lo que los está causando, para que pueda recetarle los análisis de orina y de sangre. También preguntará por sus antecedentes familiares, su ocupación y sus hábitos alimenticios. Si usted ha excretado un cálculo y lo ha guardado, el laboratorio lo puede analizar para determinar su tipo.

Un cambio de estilo de vida simple y muy importante para prevenir los cálculos es beber más líquidos, lo mejor es el agua. Si tiene tendencia a desarrollar cálculos, debería intentar beber suficiente líquido como para producir al menos 2 litros de orina por día. Puede necesitar cambiar su alimentación. Por ejemplo, puede ser que el médico pida a las personas con tendencia a desarrollar cálculos de oxalato de calcio que reduzcan su ingesta de ciertos alimentos de esta lista como fresas, té, frutos secos, chocolate, espinacas, café, salvado de trigo, entre otros.

Por otro lado, si la orina es muy ácida, puede necesitar comer menos carne, pescados y aves. Sin embrago, las personas no deberían eliminar estos alimentos de su dieta sin antes consultar a su médico. En la mayoría de los casos, estos alimentos podrán consumirse en cantidades limitadas.

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