Combatir el sedentarismo laboral con tecnología domótica

Combatir el sedentarismo laboral con tecnología domótica

Los profesionales que requieren estar una gran cantidad de horas frente a una computadora, ya sea en una oficina o trabajando desde su hogar, suelen desarrollar altos niveles de sedentarismo, con el impacto consecuente que esto tiene en la salud.

A través de sus Hogares y Oficinas Inteligentes, Fibaro ofrece en Perú y en Chile la posibilidad de programar sensores de movimiento Motion Sensor FIBARO, que permiten monitorear la falta de actividad física de un trabajador, con el objetivo de emitir alertas, cuando transcurre una determinada cantidad de minutos, que le permitan al profesional poder levantarse, dar algunos pasos, estirar sus extremidades y luego volver a su actividad normal. La tecnología domótica es un aliado de la salud en ámbitos o actividades laborales.

Conectando un sensor de movimiento al Home Center Lite y el Home Center 2, que Fibaro puede instalar en viviendas, para transformarlas en Hogares Inteligentes o en oficinas, se puede cargar una escena que regule la sensibilidad del sensor, apuntando a cada escritorio de trabajo. Por ejemplo, si el sensor de movimiento no detecta que la persona se levantó del escritorio en una hora, le envía distintos mensajes, según sus preferencias.

El primero podría ser el siguiente: “Ya es momento de mover el cuerpo y dejar la silla, es un buen momento para estirarte un poco y hacer una caminata”.

Aquí puede entrar en juego otra función del sistema Fibaro, que es la Localización, programando una caminata entre dos puntos, mi escritorio, como punto de salida, y una habitación de la casa u otra área de la oficina como punto de regreso. Entonces se tendrá la primera caminata por una cantidad de tiempo determinada. Al regresar a mi escritorio, el sistema avisa que se cumplió con la primera tarea y se regresa al trabajo.

Luego de una hora sin movimiento, puede llegar el siguiente mensaje “Seguro que estás haciendo un buen trabajo, pero tu salud también es importante. Ahora te invito a que tomes un café, mientras te estiras un poco”. Y así sucesivamente.

En una jornada, por ejemplo, se pueden programar tres caminatas de diez minutos, un café, el almuerzo, leer y un descanso para escuchar música.